Semana de inhabitar mi casa. Todo partió en un inocente día en la casa de mi novia, donde contrario a lo que estaba planeado (estudiar para su exámen de manejo), pasamos la tarde desocupando su repisa para la mudanza, descubrimos varias cosas puchus e interesantes que talvez en algún momento olvidó entre los libros. Esa noche volví a mi casa a eso de las 11, con la esperanza de que la iba a volver a ver en la mañana, cuando nos juntaríamos con sus amigas a derochar nuestro dinero en los videojuegos mas elocuentes para esa tarde de calor en Santiago, para que luego nuestros caminos se cruzaran con los de VJ y Demon, que aparecieron afuera de la feria del libro, buscando al desaparecido
Chuck Palahniuk. Talvez volví muy temprano a mi casa, pero ese día sabía que no me despertaría hasta pasado el medio día del Miércoles. Ese día había sido invitado a una junta en casa del tío
Ranma-kun: consolas, ramen y gengibre decoraron esa noche con un olor a picante que hacía que el living de su casa pareciese un solarium.
Desperté en la mañana con el brazo dormido, valío la pena, ya que sostuvo la cabeza de la
srta. Anna mientras ella descansaba de sus extenuantes jornadas de mudanza. Mi única buena idea ese día fue acompañarla a su casa para ayudarla con las cosas, y luego de almorzar en su casa, partimos con Ed a armar los muebles que decorarían el living de la casa nueva.
Fue una noche especial: mi suegra habló con mi papá para que yo pudiese quedarme a alojar esa noche (cosa que ya he hecho antes, pero mis padres no suelen reaccionar bien cuando ya llevo un día afuera de la casa). En la mañana nos despertamos con Ed a mover cosas en la camioneta, la cual me apreta el dedo con la puerta y me aplasta con un refrigerador, lo de menos, es la velocidad con la que Cristian maneja la que me pone los pelos de punta, sobre todo cuando vas atras de una camioneta, y tienes poco de que aferrarte. Está por terminar un día extenuante, el mover cajas, muebles y cosas me resulta bastante motivante y el estar cerca de mi amada todo ese tiempo me mantiene feliz, dormimos siesta, la interrumpe mi celular... en un momento pensé en no contestarlo simplemente y dejar vivir..., pero la voluntad se me va, era mi padre recordandome un trabajo, la semana se reinicia.
My love for you is like a lovely river of loving love.